Seto Nandina

Seto Nandina

Generalidades nandina


Nandina es un arbusto de hoja perenne nativo de Asia. Es una planta caracterizada por tallos delgados y erectos que pueden alcanzar hasta dos metros de altura. Las hojas son delgadas, lanceoladas y de color verde, pero se vuelven rojizas con la llegada del primer resfriado, por lo que durante el otoño o el invierno, dependiendo del clima, sufren esta maravillosa variación cromática. La floración ocurre en primavera cuando, en el ápice de las ramas, aparecen flores blancas, que no se notan particularmente en sí mismas si no fuera por la producción de frutas maravillosas. De hecho, las frutas son maravillosas bayas rojas esféricas que le dan a la planta una apariencia verdaderamente única durante todo el invierno. Estas bayas se producen en cantidades considerables y crean escenarios muy sugerentes, especialmente cuando están cubiertas de escarcha congelada.

Riego y riego.



Esta es una planta muy rústica y de crecimiento lento. Su rusticidad significa que se adapta bien a cualquier clima y que puede resistir incluso los ataques de agentes externos, características que lo hacen muy fácil de cultivar. Esta simplicidad de cultivo seguramente equilibra lo que es su único punto débil, o la luna de crecimiento muy lento, especialmente si se cultiva en maceta. No requiere suelos especiales, por lo que se puede plantar en casi cualquier lugar, tratando de preferir una exposición parcial o soleada, una condición que no es esencial para el desarrollo saludable de la planta, ya que crece bien incluso a la sombra, pero que permitirá que la planta para producir muchas más bayas. Finalmente riego. Las plantas adultas no necesitan riego excepto en verano, un período durante el cual es aconsejable suministrar la cantidad correcta de agua regularmente, verificando que el suelo esté completamente seco entre un riego y otro. En el resto del año, las lluvias estacionales son suficientes.

Seto Nandina



Esta planta, dadas sus características, se presta perfectamente para crear setos. La forma ideal de formar un seto de nandina compacto y denso es colocar las plantas a unos sesenta centímetros entre sí y a unos cincuenta centímetros del borde. Sin embargo, antes de realizar esta operación, el terreno debe estar preparado. Comenzamos cavando grandes agujeros aproximadamente el doble de la cantidad de tierra en la que se usaron las plantas, después de lo cual se verifica el estado del suelo. Si resulta ser demasiado parecido a la arcilla, agregue grava que hará que drene más. Este proceso es importante para evitar el estancamiento peligroso del agua que podría favorecer la aparición de podredumbre radical, a menudo letal para las plantas. Si lo desea, es posible crear un seto con esta planta también utilizando las macetas, en este caso, pero además de un crecimiento más lento, será necesario intervenir con más frecuencia con riegos y fertilizaciones.

Fertilización y poda



Como todas las plantas, esta variedad también necesita fertilización. Para tener un seto sano y vigoroso es bueno garantizar la cantidad correcta de nutrientes. La mejor manera es administrar estiércol granulado a los pies de las plantas en otoño y proceder con un fertilizante granular de secado lento al final del invierno. Este último con su lenta liberación de sustancias permitirá a la planta una floración y fructificación más conspicua. A diferencia de otras plantas de cobertura, el nandina no requiere poda, puede limitar de forma segura la eliminación de ramas muertas o debilitadas, si las hubiera, de las heladas de invierno. Sin embargo, no se recomienda la multiplicación, ya que puede realizarse por semillas o esquejes, porque, dado el lento crecimiento de la planta, tomaría años obtener buenos resultados.

Vídeo: Nandina domestica fire power -